Triste herida

Triste herida sin cicatriz

sin memoria ni mención

sin ningún amargo luir.

Suerte del curso de la vida

de la experiencia el cariz

no cuenta, omite muda

impávida resulta dorada

sin haber desliz en su lid.

 

Prístino secreto suyo

a nadie sirve útil

a ninguno inspira,

la juzgan fútil.

 

Pregonar tus glorias quisiera

tus grandes hazañas quedas

las tuyas inmensas dolida

por la causa de tu herida

y su corolario a posterior;

pero nadie las sabe,

nadie las pregunta,

no han trascendido nunca

¿A quien les importó?

 

Mas se ve áureo y precioso

el rastro borrado que hubo

de un suceso de infortunio

tras el que deparo sonreír

 

Ay, herida sin recuerdo,

Ay, herida sin cicatriz

aunque nadie lo sepa

como fue tu sufrir,

fue por amor sincero

y que así tu consenso

sea no con gente el apego

sino en trance y reír.

Qué en la mente diluya

el llanto decante por fin

al dolor que por descanso

ansía tu alma sentir

 

Porque no morí no lo ensalzan

Porque sobreviví no halagan

Porque no lloré que sus ojos

ingratos contemplaran

no me alaban los que aman

según sus falsas palabras.

 

Ni plañen, ni cantan, ni admiran ápice.

Mas sé que fue heroico la acendrada batalla

cuya marca curada aliviose en la calma, 

mejor que en el control del fragor servil.

Total Page Visits: 128 - Today Page Visits: 1

2 comentarios

  1. Muchas gracias por publicar este magnífico poema, Ele 🙂

Deja una respuesta

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies