Allison Michelle.

Mi corazón sigue esperando encontrarte.
Pero sabes que no puedo ir a buscarte.
Estás tan cerca de mí y al mismo tiempo estás tan lejos.
Vivimos en mundos opuestos, vivimos en nuestros recuerdos. 
Con frecuencia me pregunto, si te viera otra vez, ¿volvería a vivir? ¿O moriría al fin?
Quizá de nuevo me harías renacer.
Eres mi ángel, siempre lo has sido.
Eres la persona más linda que he conocido.
Eres la historia más bella que he vivido.
No he logrado volver a verte en ningún sueño, solo existes en mi recuerdo.
Mi recuerdo más bello.
De vez en cuando dudo que haya sido real.
¿Cómo es posible que de repente veas a una persona solo cuando tu día va tan mal?
¿Y cómo es posible que sea esa persona especial?
Toda mi vida, todo lo que me pasaba lo tenía tan reprimido que creía que Dios estaba enojado conmigo.
Ahora me doy cuenta al verte, que siempre fui su consentido.
Quisiera salir a bailar bajo la lluvia, de alegría, para agradecerle a Dios, a la vida, el hecho de que tu respiras, el hecho de que tienes vida, el hecho de que por un tiempo estuviste en la mía.
Me aterra la idea de no volver a verte, aunque también me aterra hacerlo.
¿Qué tal si te veo y me vuelvo a ilusionar?
¿Qué tal si te veo y ya no eres la misma conmigo?
Me aterra imaginar que ya no seas a quien yo conocí.                               

 Me aterra pensar que ya no seas quien tanta belleza me hizo sentir.

Me aterra pensar que quizá tu camino no está escrito junto al mío.
Desde que te conocí me has dejado tan confundido.
¿Qué hacía un ángel volando a mi lado?
¿Qué hacía una estrella brillando tan abajo?
Estaba perdido y me encontraste.
Y aún escucho a tanta gente decir: “Es algo que con tu mente creaste”.
¿Pero cómo mi mente podría haber creado algo tan maravilloso?
Yo te miro… Y escucho a los ángeles cantar.
No es mi imaginar, es una realidad.
Una luz brillante sale de todo tu contorno.
¿Cómo podría yo estar inventando todo?
No es mi imaginar, es una realidad.
Le hablo a Dios y a mis difuntos sobre ti: “La ubicaría en cualquier lado de cualquier manera, pues cada que la veo aparece una luz alrededor de ella”.
Mis palabras no son suficientes para explicar.
Desde la primera vez que te oí cantar me hiciste sentir mucha paz.
Cada vez que te veía sentía muchas ganas de llorar, pero no por tristeza sino por una profunda felicidad.
No podría explicar el sentimiento aunque quisiera.
Tú eres mi final y mi inicio.
Eres mi motor en el camino.
Eres todos los colores que miran mis ojos, desde los más oscuros hasta los más brillantes tonos.
Eres cada canción que he cantado, cada nota que he tocado.
Eres cada poema que he escrito y cada lágrima saliendo que he reprimido.
Eres cada emoción que sale de mí al actuar.
Eres cada historia que mi mente en hojas logra plasmar.
Eres cada sonido que ha entrado por mi oído y cada mariposa en el estómago que he sentido.
Lo eres todo y antes de ti no había nada, al menos nada bello o colorido, al menos no algo que antes haya sentido.
Lo que sentí al verte en persona después de soñarte ni siquiera lo puedo describir.
No imaginas la paz y el amor que sentí.
Por primera vez en mi vida me sentí realmente amado, aceptado, valorado, enamorado.
Te esperaría mi vida entera.
Te miro sentada a mi lado y no me queda duda, eres de Dios un regalo.
Me ha bajado un ángel desde el cielo y yo lo he confundido con un sueño.
Pero no ha sido un sueño, es una realidad.
Te amo, y toda mi vida te habré de amar.
Te extraño, no sé cómo lidiar con los días malos, pues al final de ellos siempre aparecías como por arte de magia, aunque no era magia, sé que era un milagro.
Podría buscar a alguien más, pero con nadie he escuchado a los ángeles cantar.
Me has hecho el cielo tocar, para imaginar que juntos podemos volar.  Pero nadie me ha vuelto a mirar como me miraban tus ojos.
Nadie jamás había dado saltos de alegría por noticias mías.
En un mundo en el que todos me piden que cambie, tú te has emocionado por como soy.
Has hecho que de mis pies salgan raíces.
Has borrado y curado cada una de mis cicatrices.
Has dejado la vara muy alta, yo no puedo bajarla y nadie puede alcanzarla.
Quizá soy una persona complicada, no lo sé, quizá soy una persona enamorada.
Una persona enamorada de mis sueños, pero el más grande y bello eres tú, mi más grande anhelo.
Y aunque no podré nunca agradarle a tu padre o a tu madre, jamás será excusa para dejarte, porque te amo.
Te amo en esta y todas las vidas que antes haya tenido y tendré.
Te amo lo suficiente como para volverte a soñar.
Te amo lo suficiente como para cada día volver a despertar.
Te amo lo suficiente como para cumplir nuestra promesa… Que por ti he de esperar.
Toda mi vida por ti habría de esperar, en este mundo y en otros más.
Sé que algún día nuestro sueño se hará realidad.
Nos volveremos a encontrar, y esta vez no nos habremos de soñar…todo será una realidad.
Tú eres mi deseo de aquella estrella fugaz.
Tú eres mi deseo de cumpleaños cuando las velas termino de soplar.
Eres aquel deseo que pedí al prender una vela en aquel templo, aquel templo en donde te escuché cantar.
Y aún después de todo esto, es poco lo que agradezco, pues es el regalo más grande que Dios y la vida misma me han podido dar.                             

Mientras tanto, espero verte en mis sueños.

No tardes mucho, que te espero.

Te mando un beso y te quiero.

Yo te quiero. 

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